martes, 7 de octubre de 2008

LA LOCURA ... ¡!!


La Locura resolvió invitar a sus amigos para tomar un café en su casa. Todos los invitados fueron.
Después de tomar el café, la Locura propuso:
Vamos a jugar a las escondidas… ¿??
… Qué es eso… ¿?? preguntó la Curiosidad.
… Las escondidas es un juego en el que yo cuento hasta cien y los voy a buscar. El primero en ser encontrado será el próximo a contar.
Todos aceptaron, menos el Miedo y el Prejuicio.
1,2,3...4 … 5… , la Locura comenzó a contar.
La Prisa se escondió primero, en cualquier lugar. La Timidez, tímida como siempre,
se escondió en la copa del árbol.
La Alegría corrió al medio del jardín; y la Tristeza comenzó a llorar, … pues no hallaba un lugar apropiado para esconderse.
La Envidia acompañó al Triunfo y se escondió cerca de él, debajo de una piedra. La Locura seguía contando y sus amigos se iban escondiendo.
La Desesperanza quedó desesperada al ver a la Locura que ya estaba en:
...noventa y ocho… noventa y nueve,…….cien... el que no se escondió se embroma… Gritó Locura:
Voy a comenzar a buscar.
La primera en aparecer fue la Curiosidad ya que no aguantaba más, queriendo saber quien
sería el próximo en contar.
Al mirar para un lado, la Locura vio a la Duda encima del muro, sin saber en cual de los lados se escondería mejor. Y así fueron apareciendo, la Alegría, la Tristeza, la Timidez ...
Cuando estaban todos reunidos, la Curiosidad preguntó:
… Dónde está el Amor… ¿??
Nadie lo había visto. La Locura comenzó a buscar. Buscó en la cima de la montaña, en los ríos,
debajo de las piedras y nada. El amor no estaba. Buscando por todos lados, la Locura vio un rosal,
dio un paso, comenzó a buscar entre los tallos, y de repente oyó un grito. Era el Amor, gritando por haberse pinchado el ojo con una espina.
La Locura no sabía qué hacer. Pidió disculpas, imploró por el perdón del Amor y hasta prometió
servirlo para siempre.
El Amor aceptó las disculpas. Desde entonces y hasta hoy..... Donde quiera que el Amor esté,
con él está Locura, casi fundidos en una sola esencia. Tan unidos que a veces no se consigue definir donde termina el Amor y donde comienza la Locura. … Por eso se dice que…
"El amor es ciego, y la locura siempre lo acompaña".

Un error en el Cielo ... ¡!!

Cierta vez, le pregunté a Ramesh, uno de mis maestros de la India:
Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños, muriendo ahogadas en un vaso de agua?
El simplemente sonrió y me contó esta historia...
Era un sujeto que vivió amorosamente toda su vida.
Cuando murió, todo el mundo dijo que se iría al cielo. Un hombre bondadoso como él solamente podría ir al Paraíso.
Ir al cielo no era tan importante para aquel hombre, pero igual el fue para allá.
En esa época, el cielo todavía no había tenido un programa de calidad total.
La recepción no funcionaba muy bien. La chica que lo recibió dió una mirada rápida a las fichas que tenía sobre el mostrador, y como no vio el nombre de él en la lista,
lo orientó para ir al Infierno. En el Infierno, Ud. Sabe cómo es.
Nadie exige credencial o invitación, cualquiera que llega es invitado a entrar.
El sujeto entró allí y se fue quedando.
Algunos días despues, Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso para pedirle
explicaciones a San Pedro:
Esto es sabotaje !!! Nunca imaginé que fuese capaz de una bajeza semejante.
Eso que Ud. está haciendo es puro terrorismo !!!
Sin saber el motivo de tanta furia, San Pedro preguntó, sorprendido, de qué se trataba. Lucifer, transtornado, gritó:
Ud. mandó a ese sujeto al Infierno y él está haciendo un verdadero desastre allí.
El llegó escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con ellas.
Ahora, está todo el mundo dialogando, abrazándose, besándose.
El Infierno está insoportable, parece el Paraíso !!!
Y entonces hizo un pedido:
Pedro, por favor, agarre a ese sujeto y tráigalo para acá !!! "
Cuando Ramesh terminó de contar esta história me miró cariñosamente y dijo:
Vive con tanto amor en el corazón, que si por error, fueses a parar el Infierno, el propio demonio te lleve de vuelta al Paraiso.
Los problemas forman parte de nuestra vida, pero no dejes que ellos te transformen
en una persona amargada. Las crisis siempre sucederán y a veces no tendrás opción.
Tu vida está sensacional y de repente puedes descubrir que un ser querido está enfermo;
que la política económica del país cambió, y que infinitas posibilidades de
preocupación aparecen.
En las crisis no puedes elegir, pero puedes elegir la manera de enfrentarlas.
Y, al final cuando los problemas sean resueltos, mas que sentir orgullo por haber
encontrado la solución, tendrás orgullo de ti mismo.

domingo, 5 de octubre de 2008

EILAT ... (Mar Rojo)

Eilat, ciudad de Asia occidental, situada en el Próximo
Oriente y perteneciente a Israel, es la ciudad más
meridional del país, situada en la exigua costa que Israel tiene sobre el Mar Rojo.
Su nombre deriva de la bíblica Flath, que suele identificarse hoy día con la vecina Agaba.
El desierto del Negev, con forma de triángulo invertido, tiene a Eilat en su vértice meridional, sobre la costa del Golfo de Agaba y cerca de las poblaciones de Taba (Egipto) Y Agaba (Jordania)
Eilat es una ciudad muy reciente, cuyo origen inmediato se debe a los deseos del entonces primer ministro
David Ben Gurion quien deseaba poblar el desierto del neguev, otorgado por la partición de la ONU a Israel. Sin embargo, el pasado de esta zona costera puede remontarse hasta el reinado de Salomón, quien en el siglo X adC fundó el puerto de Esyon-Geber en la costa del Mar Rojo para comerciar con los países de Ofir y Saba, tal como narra la Biblia
Tras la guerra de independencia de Israel de
1948, Eilat se convirtió en un importante puesto no sólo estratégico, sino también comercial, para el incipiente país. Egipto, violando las leyes internacionales, cerró el Canal de Suez a los barcos de bandera israelí, así como los estrechos de Tirán, situados a la entrada del Golfo de Eilat, impidendo de esta forma la navegación de los barcos israelíes hacia el Mar Rojo. Este bloqueo perjudicó a Israel a la hora de acceder a los mercados del Este de África y su acceso a las fuentes de petróleo del Sudeste de Asia, por lo que sus barcos debían dar la vuelta a África para acceder a estos recursos. Tras la guerra del Sinaí de 1956, Israel consiguió romper el bloqueo egipcio. De esta forma Eilat fue consolidándose con el paso de los años como un centro turístico de primer orden.
El abrasante calor del Negev, uno de los más yermos
desiertos del planeta, queda suavizado por la situación costera de Eilat: las aguas del Mar Rojo ayudan a suavizar las altas temperaturas, gozando la ciudad de un clima idóneo que la ha hecho una de las más importantes atracciones turísticas de Israel. El reclamo turístico queda completado con la existencia de formaciones coralinas, muy apreciadas por los submarinistas, y las expediciones de aventura al interior del Negev.

martes, 30 de septiembre de 2008

"Manos Que Oran"


Durante el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nuremberg, vivía una familia con 18 niños. Para poder poner pan en la mesa para tal prole, el padre, y jefe de la familia, trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de oro, y en cualquier otra cosa que se presentara.A pesar de las condiciones tan pobres en que vivían, dos de los hijos de Albretch Durer, Albretch y Albert, tenían un sueño. Ambos querían desarrollar su talento para el arte, pero bien sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a estudiar a la Academia.Después de muchas noches de conversaciones calladas entre los dos, llegaron a un acuerdo. Lanzarían al aire una moneda. El perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar sus estudios, el ganador pagaría entonces los estudios al que quedara en casa, con las ventas de sus obras, o como fuera necesario. Lanzaron al aire la moneda un domingo al salir de la Iglesia. Albretch ganó y se fue a estudiar a Nuremberg. Albert comenzó entonces el peligroso trabajo en las minas, donde permaneció por los próximos cuatro años, para sufragar los estudios de su hermano, que desde el primer momento fue toda una sensación en la Academia.Los grabados de Albretch, sus tallados y sus oleos llegaron a ser mucho mejores que los de muchos de sus profesores, y para el momento de su graduación, ya había comenzado a ganar considerables sumas con las ventas de su arte.Cuando el joven artista regresó a su aldea, la familia Durer se reunió para una cena festiva en su honor. Al finalizar la memorable velada, Albretch se puso de pie en su lugar de honor en la mesa, y propuso un brindis por su hermano querido, que tanto se había sacrificado para hacer sus estudios una realidad.Sus palabras finales fueron: "Y ahora, Albert, hermano mío, es tu turno. Ahora puedes ir tú a Nuremberg a perseguir tus sueños, que yo me haré cargo de ti." Todos los ojos se volvieron llenos de expectativa hacia el rincón de la mesa que ocupaba Albert, quien tenia el rostro empapado en lágrimas, y movía de lado a lado la cabeza mientras murmuraba una y otra vez: "No... No... No..."Finalmente, Albert se puso de pie y seco sus lagrimas. Miro por un momento a cada uno de aquellos seres queridos y se dirigió luego a su hermano, y poniendo su mano en la mejilla de aquel, le dijo suavemente: "No, hermano, no puedo ir a Nuremberg. Es muy tarde para mi. Mira... ¡Mira lo que cuatro años de trabajo en las minas han hecho a mis manos! Cada hueso de mis manos se ha roto al menos una vez, y últimamente la artritis en mi mano derecha ha avanzado tanto que hasta me costó trabajo levantar la copa durante tu brindis... Mucho menos podría trabajar con delicadas líneas, el compás o el pergamino y no podría manejar la pluma ni el pincel. No, hermano... Para mi ya es tarde..."Mas de 450 años han pasado desde ese día. Hoy en día los grabados, oleos, acuarelas, tallas y demás obras de Albretch Durer pueden ser vistos en museos alrededor de todo el mundo. Pero seguramente usted, como la mayoría de las personas, solo recuerde uno. Lo que es más, seguramente hasta tenga uno en su oficina o en su casa.
Un día, para rendir homenaje al sacrificio de su hermano Albert, Albretch Durer dibujó las manos maltratadas de su hermano, con las palmas unidas y los dedos apuntando al cielo. Llamó a esta poderosa obra simplemente "Manos", pero el mundo entero abrió de inmediato su corazón a su obra de arte y se le cambió el nombre a la obra por el de "Manos Que Oran". La próxima vez que vea una copia de esa creación, mírela bien. Permita que le sirva de recordatorio, si es que lo necesita, de que nadie... Nunca nadie... ¡Triunfa solo!"