lunes, 5 de enero de 2009

¿Tú de qué eres esclavo?

¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?,
¿de tus traumas de la infancia?,
¿de lo que alguien más decidió que fueras?,
¿de una relación que no te satisface?,
¿de un trabajo que no disfrutas?,
¿de la rutina de tu vida?
¡Ya libérate!
¡Tira ya ese costal que llevas en la espalda en el guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida.
Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez.
Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar
lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya.
Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado,
depende solo de ti.
¿Qué es lo que te tiene paralizado?,
¿el miedo al rechazo?,
¿al éxito?,
¿al fracaso?,
¿al que dirán?,
¿a la crítica?,
¿a cometer errores?,
¿a estar solo?
¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto!
A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer
lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que
piensas, de compartir lo que tienes.
Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto.
Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados.
Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo.
Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica,
¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.
¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?,
¿Cuándo te queden unos minutos de vida?,
¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?
El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre.
Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en
rencores y estúpidas discusiones.
Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas.
Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don
más valioso que han recibido:
Su libertad.
Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas.
Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto.
Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando
siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.
Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida?
¿Que se arreglen todos tus problemas?,
¿Que se te quiten todos tus traumas?,
¿Que por fin alguien reconozca tu valía?,
¿Que llegue el amor de tu vida?,
¿Que regrese el se fue?,
¿Que todo te salga como tú quieres?,
¿Que se acabe la crisis económica?,
¿Que te suceda un milagro?,
¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?
¡Despierta ya hermano!,
¡Despierta ya hermana!,
¡Esta es la vida!
La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuado
tengas eso que tanto deseas.
La vida es lo que está pasando en este preciso instante.
Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con
las circunstancias que te rodean ahora.
En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones
llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír,
¡hasta llorar si quieres!
No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido,
o malhumorado, o preocupado.
Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes
ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote:
“Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.
Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles.
Tal vez, así es como se supone que sea.
Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla:
Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.
Se también que tú no eres perfecto, nadie lo es.
Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas.
Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad
sus virtudes y defectos.
Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y
en todos los que existirán.
Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de
tu libertad, parte de tu humanidad.
Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto?
Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres.
Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida………
Espero que tú también decidas hacerlo.
Tomado del El Esclavo

4 comentarios:

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Silvia...

Realmente me has dejado pensando.

¿Será ahora el momento de romper las cadenas, de dejar la esclavitud y de echar a volar los sueños para disfrutar plenamente la vida?

Talvez tengas toda la razón.

Un abrazo.

Silvia dijo...

hola!me parece genial,positivo y excelente tu post yen general tu blog...
gracias...
cariños.
silvia cloud

Pedro dijo...

Es a lo único que temo: al propio miedo. Porque parece que tiene vida propia.... y a veces nos puede.
Pero seguiré tus sabios consejos, o al menos lo intentaré, lo prometo.
Un beso.

María dijo...

Yo soy esclava de mis propios miedos, que me producen inseguridad para seguir caminando, me bloquean, me ìmpiden realizarme, y digo de mis propios miedos como pueden ser, las novedades me producen miedo por la inseguridad que me producen, es como una especie de círculo por eso hay que ir rompiéndolo y enfrentarnos con valentía, pero es muy dificil, a veces.

Un beso y feliz año.